El rumbo de la universidad pública*

Por:  Daniela Bretón Hernández

Ciencia Política   – Grado 10º

 

POSTER1

En el texto que debemos analizar se está culpando al neoliberalismo imperante, que se refiere la forma que el liberalismo ha tomado en nuestros días, por estar convirtiendo instituciones nacionales, como son las universidades en elementos comerciales más que educativos, específicamente en nuestro territorio Colombia. Algo que es obvio, algo que todos los colombianos sabemos es que ello no es para beneficio de nosotros, sino “para los de siempre”, para los que supuestamente deberíamos confiar, son ellos los que están intentando inventar maneras para poder beneficiarse económicamente de todos los servicios y beneficios que el gobierno tiene que dar a su comunidad y que son indispensables. Ellos, todos, quieren recibir de todos lados pero sin dar nada a cambio.

Con el fin de poder evaluar y mantener la educación de estas instituciones de una “buena manera”, se ha institucionalizado, gracias a la ley del Plan de desarrollo, lo que se conoce como ‘Observatorio laboral’ para lo que su principal labor es, mediante algunos exámenes, saber si existe o no existe un mercado para alguna profesión y para los egresados de dicha carrera. El examen se realiza a los estudiantes, y se les exige realizarlo para poder graduarse,  este examen es conocido como el ECAES (Examen de la Calidad de la Educación Superior). Existen dos tipos de ECAES, uno para carreras profesionales, en las que las preguntas que hacen son específicamente relacionadas con todos los conceptos, sean básicos o más profundos, de toda la carrera, y la otra clase de ECAES se le realiza a los estudiantes que han decidido estudiar una carrera técnica y las preguntas que se realizan en este, son mucho más generales a comparación de las del otro. Este examen y sus resultados están supervisados por el ICFES (Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior), es la nueva versión para el ICONTEC.

Como todo mal acto en esta vida, estos movimientos tienen sus consecuencias negativas, quienes salimos afectados somos las personas naturales, no los que tiene grandes cargos. La principal consecuencia es que la educación aumentó de precio en grandes cantidades, y eso hace que sea más difícil para muchas personas (la mayoría de los colombianos) conseguir un título profesional que les ayude a trabajar dignamente. Supuestamente dan ayudas para poder financiar las elevadas matrículas de los semestres, eso no es nada más que una manera de dar más poder y riquezas a las personas que no hacen nada por nuestro bien. La segunda consecuencia se ve claramente en la calidad de la educación, porque en vez de incentivar a los estudiantes a hacer lo mejor que ellos puedan, se le impone el criterio de máxima rentabilidad, que es lo que la competencia hace, y por ese criterio se maneja a muchas otras personas.

Se ve una drástica y alarmante reducción en todo aspecto en la calidad de la formación universitaria o educación superior. Todos estos argumentos nos llevan a una pregunta en general ¿Cuál es la calidad que esperamos que nos brinde una universidad ya sea privada o pública? Si queremos ser objetivos, tenemos que investigar acerca de las ideas más básicas de estos temas, respondamos entonces la siguiente pregunta. ¿Para qué sirve las instituciones universitarias?

La respuesta a esa simple pregunta contiene 3 aspectos y objetivos que son: Capacitación individual para poder estar en la competencia del mercado laboral. Generación de conocimientos. Formación de capacidad individual y colectiva de transformación. A continuación las definiremos por aparte, empezando por la capacitación individual para el mercado laboral.

Este primer objetivo abarca un falso concepto, la institución universitaria tiene que enseñar todo lo relacionado con el trabajo que se va a realizar. Ese concepto no incluye forma a un ser humano con valores o principios, sino crear a una persona que pueda ser alguien grande en el mercado del trabajo. Por esa misma razón se ha dado la opción de poder estudiar ayudándose de la tecnología (como es la computadora, y el internet), porqué los conocimientos que se deben transmitir son enteramente “prácticos”, y ese método puede ser más accesible a muchas personas por la gran diferencia entre costos de presencial o virtual. Además en las universidades públicas son libres de contratar a personas que enseñen que no tengan título o nada parecido, sino experiencia en su campo. Como todo estándar de calidad debe tener una base para poder compararse con otro, nuestro nivel de calidad se compara al de otros países, como el nivel educativo de una de las potencias mundiales, los Estados Unidos de Norteamérica, y por eso mismo es que muchas personas han sacado la maravillosa conclusión de que en Colombia se “enseña demasiado”, por eso es que se ven reducciones en los créditos académicos y en las horas que se emplean al estudio universitario.

El segundo aspecto de para qué sirven las instituciones universitarias, habíamos dicho que era la ‘Generación de conocimientos’. En este aspecto también vemos la perdida de la formación como seres humanos ejemplares, y en cambio vemos como las universitarios lo que están logrando es crecer en conocimiento. Y aunque también estas instituciones quieren incentivar la creación de cada uno de sus estudiantes está perdiendo valores que le serían de mucha ayuda para poder entablar relaciones con las personas que lo van a rodear en su campo laboral. En este punto encontramos la causa de una de las enfermedades más comunes en el mundo, que lleva, en muchos casos, a la muerte. Hablamos del estrés que se da por falta de inteligencia emocional. La inteligencia emocional nos ayuda a poder reconocer nuestra emociones y poder utilizarlas en nuestro beneficio, en las situaciones en las que esta ciencia es más útil es el trabajo, así que mi opinión es que instituciones tan serias como lo son las universidades deberían centrarse más en poder formar seres humanos que sean capaces de afrontar sus dificultades manteniendo su personalidad y dignidad intactas que es lo que a este país y a todo el mundo en general le hace falta.

Por último, pero no menos importante, tenemos el objetivo número tres, de para qué sirven los institutos de educación superior, que es el que se refiere a la “Formación de capacidad individual y colectiva de transformación”. En este punto vemos algo que tiene que ver con lo anteriormente mencionado, la importancia de la formación de buenos ciudadanos. Las universidades además de tener la misión de enseñar e instruir, también son parte de la misión de construir la capacidad individual y colectiva de transformación y creación, dando valores como la honestidad,  implantando en los corazones de estudiantes que el que hace las cosas bien, las consecuencias son buenas. También tenemos que recordar que el sistema de universidades públicas es una identidad estatal del orden nacional, es decir, que nos pertenece, y por lo tanto, tiene que ser para nuestro beneficio y para que se formen las próximas generaciones con más razón.

Para hacer un pequeño resumen de todo lo que acabamos de decir, las instituciones universitarias de este país deben tener como objetivo principal la construcción de capacidad individual y colectiva de transformación y de crítica, que va a hacer que la comunidad crezca en cultura, dejando en segundo lugar la generación conocimientos, sin borrarlo de la lista de requerimientos. Además las universidades públicas deben tener su origen y su fuente de sostenimiento debe estar sujeta al control social. Y que la plata que se invierta para estas universidades se vea, porque esas personas que quitan la plata que no es de ellos, nunca les enseñaron algo llamado ‘Ética laboral’ que es lo que se forma con ayuda de la construcción de capacidad individual y colectiva de crítica. Estas instituciones deben verse como método para la adopción de políticas y planes que debe operar en la democracia. Estas instituciones son creadas por la sociedad y son creadas para el servicio de la misma, por eso es que las universidades públicas deben conocer la nación y la región y enfocar su atención hacia su transformación en favor de la colectividad.

Conociendo todo esto, y teniendo nuestro propio concepto formado sobre cómo deberían ser las universidades públicas de nuestro país, no es suficiente con que tengamos el conocimiento sino que hagamos algo para impartirlo o para hacerle ver a las personas que tiene más poder que nosotros que si ellos quieren el cambio puede ser grande y notorio. No se necesita mucha plata para poder hacer los cambios necesarios, sino que se necesita la actitud correcta y así podemos direccionar el rumbo de estas instituciones universitarias que están construidas para nosotros, el pueblo. Así que ¿Qué estamos esperando?

 *Texto escrito a partir del ensayo del profesor Alfonso Conde Cotes: “El rumbo de la universidad pública”

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